La gestión pasiva de los fondos de inversión a examen

Los fondos de inversión han sido uno de los instrumentos básicos de las economías domésticas para canalizar sus ahorros hacia proyectos de inversión y poder obtener un rendimiento por ello. Sin embargo, esta industria ha sufrido muchos cambios, tanto cuantitativos como cualitativos. En concreto, si bien la gestión activa ha sido la predominante durante muchos años en todo el mundo; la gestión pasiva ha ido ganando peso con el paso de los años hasta llegar a superar en ciertos puntos geográficos a la gestión activa en términos de activos bajo gestión. El origen de la gestión pasiva se puede situar en la fundación de The Vanguard Group en el año 1975 (45 años de antigüedad frente a los 418 años de historia de la gestión activa). Este fondo de inversión fue creado por John C. Bogle, aunque, con anterioridad, John C. Bogle ya había comenzado a plasmar sus primeras ideas sobre la gestión pasiva y la inversión indexada en el año 1951 a través de su tesis en la Universidad de Princeton.  La creación de este fondo supuso una revolución en la industria de los fondos de inversión. Considero que la creación de los fondos de gestión pasiva logro democratizar la inversión en Instituciones de Inversión colectiva, pues anteriormente era un instrumento al alcance de muy pocos dadas las altas comisiones que cobraban las diferentes gestoras.

La situación de la gestión pasiva es desigual en el mundo. En Estados Unidos, por ejemplo, la gestión pasiva ha logrado superar a la gestión activa en activos bajo gestión en el año 2019. EN Europa, la gestión pasiva representa el 20% de los activos bajo gestión y se estima que llegue a representar el 25% en el año 2025. Por otra parte, la situación que se vive en España está lejos de parecerse a la que se constata en los dos anteriores casos ya que en España este tipo de gestión solo representa aproximadamente un 11%. Sin embargo, al igual que en el caso europeo, la gestión pasiva o indexada tiene una tendencia alcista por lo que se estima que con el paso del tiempo vaya arrebatándole cuota de mercado a la gestión activa.

El crecimiento que ha sufrido durante los últimos años justifica que se compruebe su eficacia y rendimiento y compararlo con el rendimiento de sus índices de referencia. Para llevar a cabo análisis he seleccionado los datos de los fondos de gestión pasiva con una antigüedad mínima de 15 años y los he agrupado en 4 categorías en función del índice de referencia que tratase de replicar. Con ello he calculado sus rentabilidades para tres periodos temporales y comparado esa rentabilidad con la obtenida por sus índices en dichos periodos.

La rentabilidad obtenida por los fondos es la siguiente:

 

Por otra parte, he calculado la rentabilidad de los índices de referencia de esos fondos:

Como se puede comprobar, las diferencias de rentabilidades son importantes en función del índice al que traten de replicar esos fondos. Los fondos que mayores rentabilidades logran son los que tratan de replicar el S&P500 (el índice también logra rentabilidades superiores al resto de índices). A su vez, se puede constatar que una gran parte de los fondos logran una rentabilidad semejante e inferior a la de su índice. Sin embargo, en ciertos casos esas rentabilidades son superiores a las de los índices. Esta rentabilidad extraordinaria podría venir explicada por el market timing a la hora de cerrar las diferentes transacciones para ajustar la composición del fondo a la estructura de su índice.

Otra forma de analizar el comportamiento de los fondos con sus fondos es comprobar el grado de correlación es estos con sus índices de referencia. Los valores obtenidos son los siguientes:

En este caso también existen ciertas diferencias entre los fondos en función del fondo que tratan de replicar. Así, mientras que los fondos que tratan de replicar el S&P 5500 y el IBEX35 logran grados de correlación superiores al 0,98 (excepto en el caso de CX EVOLUCIO RENDES Y MILLENIUM FUND que no logran superar el 0,5), los fondos que tratan de replicar el EUROSTOXX y el NIKKEI 225 logran valores aceptables aunque lejos de valores ideales cercanos al 1.

En resumen, la industria de gestión de activos ha sufrido grandes cambios desde el nacimiento de la gestión pasiva. Ello ha generado que las gestoras se lanzasen a ofrecer a sus clientes productos de gestión pasiva. Sin embargo, he podido comprobar como en algún caso, esos instrumentos de gestión pasiva tienen un bajo grado de correlación con el índice lo que podría hacernos pensar que en realidad hay mas gestión activa en ese fondo de la que podríamos pensar a priori.

 

Pablo Cobreros Pérez

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