Sovietistán: Un viaje por las repúblicas de Asia Central

Erika Fatland (2019). Sovietistán: Un viaje por las repúblicas de Asia Central. Tusquets, 496 pág.

Tayikistán, Kazajistán, Uzbekistán, Turkmenistán y Kirguistán. Puede parecer un juego de palabras pero son cinco países en los que tuvo lugar el denominado “Gran Juego”, la rivalidad entre el Imperio ruso y el Imperio británico en su lucha por el control de Asia Central durante el siglo XIX. La disolución de la Unión Soviética alumbró estos cinco extensos países en los que no escasean los problemas.

A pesar de que juntos ocupan más de cuatro millones de kilómetros cuadrados, esa región constituye una incógnita para los occidentales. Erika Fatland, periodista sueca, compone un entretenido relato de su viaje a través de las cinco repúblicas. A menudo burlando a las autoridades consigue contactar con la población local, y conocer de primera mano su forma de vida, sus inquietudes y sus aspiraciones.

Aunque cada uno de los países tiene su propia fisonomía, todos ellos comparten una delicada situación política, económica y social. La estabilidad política es frágil a pesar de que la mayor parte de sus presidentes lleven más de veinte años en el poder y rijan férreamente el país tejiendo un régimen de corrupción y clientelismo. A esa falta de democracia se suman los problemas económicos derivados del hecho de que las autoridades soviéticas nunca se preocuparon por desarrollar la industria en esta región y se limitaron a utilizarla como proveedora de materias primas.

Ciertamente, durante los setenta años de gobierno soviético estos países pasaron de la Edad Media al siglo XX, lo que representó un vuelco y un desafío para estas sociedades: se alfabetizó a la población, se construyeron carreteras, bibliotecas, universidades y hospitales. Pero también cambió radicalmente su cultura: los nómadas fueron obligados al sedentarismo, más de un millón de personas murieron de hambre, cientos de mezquitas fueron clausuradas y el alfabeto árabe fue sustituido por el cirílico.

Territorio de contrastes, a estas cinco naciones les cuesta encontrar su propia identidad, permanentemente amenazada por conflictos étnicos. Los emigrantes se cuentan por millones hasta el punto de que algunas de las economías dependen totalmente de las remesas de los emigrantes en Rusia. La abundancia de recursos naturales de que disfrutan no es óbice para que grandes capas de la población vivan sumidas en la pobreza. Los presidentes inculcan un régimen de culto a la personalidad, fomentando la constante presencia de imágenes suyas en todo el país. El retrato que de estas sociedades hace la autora es completo, ameno y objetivo. Experimenta en primera persona la proverbial hospitalidad de sus gentes, lo que le permite llegar hasta los rincones más recónditos y conocer las tradiciones locales, que acertadamente enmarca en su historia pasada. En definitiva, una lectura interesante, entretenida y provechosa para conocer mejor el mundo actual.

Félix J. López Iturriaga

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